Si sigues navegando sin modificar tus parámetros, aceptas la utilización de cookies o tecnologías similares para disponer de servicios y de ofertas adaptadas a tus intereses, así como para la protección de las acciones en su sitio.

Cómo serán los lugares de trabajo en el futuro


Publicado el 20 enero 2022

Analizamos las tendencias más relevantes en el ámbito laboral. 

Con la llegada de la década de los ‘20’ se iniciado un proceso de cambio hacia un nuevo modelo de trabajo. La pandemia de COVID-19 ha acelerado algunos procesos que ya eran incipientes, como la adopción del teletrabajo en las empresas, y ha servido para constatar que ciertas decisiones de negocio - que a priori se consideraban arriesgadas - podían acabar siendo exitosas si se ponían en práctica.

En otras palabras, este problema de salud pública ha servido de ‘empujón’ para que las organizaciones dejen atrás sus dudas y se replanteen tanto su manera de hacer las cosas como sus modelos de negocio. De hecho, en España el teletrabajo creció un 74,2 % en el primer año de pandemia, porque en marzo de 2021 hasta 2,86 millones de personas participaban de esta modalidad. Lo que se tradujo en un proceso de experimentación forzada que, en muchos casos, tuvo resultados muy positivos.

Sin embargo, esto no es más que la punta del iceberg de la nueva forma de entender el trabajo. Nos encontramos en un punto de inflexión y en un momento clave para definir los cambios inmediatos que se van producir en los entornos laborales. Y, por eso, en Fed IT hemos seleccionado seis aspectos decisivos que probablemente marcarán cómo serán los lugares de trabajo en el futuro:

Espacios de trabajo híbridos y adaptativos

La digitalización de la sociedad y el aprovechamiento de las posibilidades de Internet hacen que la presencialidad pierda importancia. En muchos casos, las distancias ya no son un problema y es posible trabajar desde casa o en lugares alejados de las oficinas y centros laborales. Por eso, nos encaminamos hacia modelos híbridos, donde se compatibilice tanto el trabajo presencial como el teletrabajo.

Esto ya tiene ventajas evidentes, porque el trabajador puede tener una mejor planificación familiar y compatibilizar su vida personal como profesional, a la par que gana tiempo para su ocio. Mientras tanto, las empresas reducen gastos al limitar el uso de sus instalaciones y obtienen mejores resultados en productividad. Y, al mismo tiempo, también se refuerza el argumento medioambiental, ya que las ciudades descongestionan su tráfico en horas puntas y se reduce la contaminación.

Alta presencia de tecnología

El Internet de las Cosas (IoT) también está teniendo un fuerte impacto en el entorno laboral. Las compañías están asumiendo procesos de transición digital para ser más modernas y productivas; lo que también se traduce en mayores comodidades para los empleados, en sistemas de seguridad más fiables y en herramientas de trabajo más eficaces.

Con el tiempo, cada vez iremos viendo espacios de trabajo con ordenadores más potentes y rápidos, aplicaciones más precisas y capaces, maquinarias más autónomas y resolutivas… En definitiva, oficinas más inteligentes.

Fortalecimiento de los canales de comunicación

La combinación de los dos primeros aspectos está llevando, a su vez, a la creación de otra nueva ventaja. Y es que la descentralización de los lugares de trabajo viene propiciada, en gran medida, por los avances tecnológicos que están permitiendo la creación de nuevas plataformas online de comunicación. Estas amplían las posibilidades de interacción, facilitan el trabajo en la nube y permiten la realización de reuniones a través del vídeo. De ahí que el intercambio de datos e información en los nuevos espacios de trabajo no vaya verse afectado, sino más bien lo contrario.

Nuevas maneras de afrontar el trabajo

Los entornos laborales del futuro también van a suponer un cambio de mentalidad para los propios empleados. Estos deben adaptarse a las nuevas necesidades del entorno laboral, porque al mismo tiempo que ya están desapareciendo algunas profesiones, están creándose otras. ¿La razón principal? Los cambios en las necesidades sociales por el impacto tecnológico, ya que se tiende a automatizar las tareas más sencillas a través de la Inteligencia Artificial, a la par que surgen nuevas necesidades asociadas, como por ejemplo, los análisis de datos.

Y junto a ello, tampoco podemos olvidarnos de otras formas novedosas y colaborativas de encarar las tareas, como el coworking o el job sharing.

Realidad Virtual y Realidad Aumentada: entornos basados en el ‘Metaverso’ 

Quizá parezca el aspecto más lejano de todos, pero con total seguridad se acabará convirtiendo en tendencia más pronto que tarde. La Realidad Virtual (RV) y la Realidad Aumentada (RA) ofrecen multitud de posibilidades para el trabajo del futuro, porque precisamente prometen emular el mundo real en espacios digitales.

De hecho, Facebook está invirtiendo enormes cantidades de dinero en su concepto de ‘Metaverso’. Y buen ejemplo de ello es su aplicación ‘Workrooms’ para su ecosistema de RV, la cual precisamente busca crear nuevos espacios para reunirse y desarrollar el trabajo. 

Algunos lugares de trabajo tradicionales se mantendrán

Por supuesto, no todas las profesiones y empresas podrán aspirar a trasladar totalmente sus actividades a los domicilios o a los entornos digitales. Por sus características, algunas de estas continuarán siendo presenciales, y también mantendrán sus características tradicionales. Y es que, por ejemplo, aunque ya es posible hasta realizar intervenciones a distancia, campos como la medicina o la seguridad seguirán necesitando que la mayoría de sus empleados se desplacen a sus lugares de trabajo habituales.

Te recomendamos: